Tres formas de prevenir el crimen.

Sunday, September 12, 2010


Uno de los problemas de vivir en una gran ciudad es la sensación de inseguridad. Y no es necesario haber sido víctima o testigo de un asalto. Es suficiente con observar los noticieros cada mañana. Las constantes noticias sobre secuestros y asesinatos nos hacen pensar dos veces antes de salir de casa. Al miedo individual sigue la indignación colectiva y, finalmente, las propuestas de los políticos. Las soluciones que escuchamos son usualmente improvisadas, pocas veces aplicadas y casi nunca efectivas. ¿Es posible reducir la violencia criminal? Una respuesta podría ser la prevención.
Existen tres niveles de prevención (Leavell & Clark, 1976; citado por Veras, 2009), cada uno con objetivos específicos:

a)      Primer nivel: Evitar que personas sanas adquieran una enfermedad.
b)      Segundo nivel: Evitar que la enfermedad adquirida se desarrolle.
c)      Tercer nivel: Reducir el impacto que la enfermedad, ya desarrollada, tiene sobre el paciente.

¿Y qué tiene que ver esto con la violencia? La verdad no mucho hasta que en Bratingham & Frederic (1976) tuvieron la idea de aplicar este modelo a la prevención del crimen. El modelo se adapta fácilmente a cualquier época. Si a esto le sumamos los avances alcanzados por la Psicología Social, Comunitaria y Forense el potencial de esta propuesta se hace evidente.

Primer Nivel: Individuos en riesgo de convertirse en criminales.

La conducta criminal se ha relacionado con síntomas de trauma (Bruce, 2005), Intimidación o Bullying (agresores) (Olweus, 1998 & Eron, 1994; citados por Calvo, 2007), desordenes de conducta (Pullman, 2010), abuso de de sustancias (Belenko & Peugh, 1998) e incluso condenas del padre (Van de Rakt, Dirk De Graaf & Nieuwbeerta, 2010). En este nivel las áreas más importantes de intervención serian el sistema educativo y la comunidad (Por ejemplo: Realizar talleres sobre Bullying en los colegios u ofrecer ambientes deportivos en el barrio).

Segundo Nivel: Rehabilitación de individuos en sus primeros actos criminales.

Los individuos arrestados y condenados por primera vez tienen mayores probabilidades de volver a cometer un crimen que los criminales experimentados (Dejong, 1997). Esto quiere decir que, para los primeros infractores, la cárcel tiene un efecto agravante. De ahí la importancia de intervenir en este nivel. Existen diversos tipos de programas correccionales así como investigaciones sobre su efectividad. Por ejemplo Latimer (2001) encontró que las intervenciones a jóvenes criminales que incluyen la participación de familiares tienden a reducir significativamente la tasa de reincidencia.

Tercer Nivel: Reducción de la reincidencia en criminales experimentados.

Reducir efectivamente la reincidencia implica conocer a los convictos y crear medios de disuasión adecuados. Pocos criminales ven su conducta como violenta, descontrolada o incluso anormal (Polascheck, Calvert & Gannon, 2009). Por otro lado en 1997 Dejong encontró que los medios de penalización convencionales son menos efectivos sobre quienes tienen pocos vínculos con la sociedad (aunque responden mejor a condenas más largas). También descubrió que, en el caso de los criminales experimentados, mientras más larga sea la condena más tiempo se demorarán en volver a delinquir (Dejong, 1997).

Conclusiones:

Los tres niveles de prevención parecen una herramienta efectiva contra el crimen, pero deben tomarse en cuenta algunas recomendaciones. En primer lugar las investigaciones presentadas fueron hechas en los Estados Unidos. Por ningún motivo se debe creer que sus conclusiones son universalmente aplicables. De ahí que cualquier país que intente reducir sus índices de criminalidad debe primero diseñar investigaciones adaptadas a su realidad. En segundo lugar se debe recordar que distintos tipos de criminales pueden responder de manera muy variada a un mismo programa de rehabilitación. Así, las medidas útiles para reinsertar a los criminales sexuales pueden no ser efectivas en el caso de asaltantes (y viceversa). Finalmente, ninguna investigación nos va a dar una imagen completa del problema y ninguna medida es garantía de resultados. Todo intento por reducir la criminalidad debe entonces ser constantemente evaluado y perfeccionado.

Tal vez el crimen siempre forme parte de nuestra sociedad, pero la prevención nos pueden ayudar a reducirlo a su mínima expresión. Este puede ser un proyecto inusualmente complejo pero, si se procede de manera planificada y sistemática, no hay razones para pensar que es inalcanzable.

Bibliografía:

Belenko, Steven. & Peugh, Jordon. (1998).  Fighting Crime by Treating Substance Abuse. Issues in Science and Technology. 15, 1. Research Library Core. Pg. 53.

Brantingham, Paul J. & Frederic, Faust L. (1976). A Conceptual Model of Crime Prevention. En: Crime Delinquency. Julio 1976. Vol. 22. Número 3. Pg. 284-296.

Bruce, Elizabet J.  (2005). Relationships between ethnic identity, trauma symptoms and juvenile delinquency.

Calvo, Angel R. (2007). Acoso Escolar: Procedimientos de Intervención. Madrid. EOS.

Dejong, Christina. (1997).Survival Analysis and Specific Deterrence: Integrating Theoretical and Empirical Models of Recidivism. En: Criminology. Noviembre, 1997; 35, 4; Research Library Core. Pg. 561.

Latimer, Jeff. (2001). A meta-analytic examination of youth delinquency, family treatment and recidivism. En: Canadian Jounral of Criminology. Ottawa: Abril 2001. Vol. 43, Issue 2; pg. 237, 17pgs.

Polascheck, Devon L. L., Calvert, Susan W. & Gannon, Theresa, A. (2009). Linking Violent Thinking: Implicit Theory-Based Research with Violent Offenders. En: Journal of Interpersonal Violence. Beverly Hills: Enero, 2009. Vol. 24. Issue 1; pg. 75.

Pullmann, M.D. (2010). Predictors of Criminal Charges for Youth in Pblic Mental Health During the Transition to Adulthood. En: Journal of Child and Family Studies. New York: Agosto 2010. Vol. 19, Issue 4; pg. 483.

Van de Rakt, Marieke, Dirk De Graaf, Nan & Nieuwbeerta, Paul. (2010). When does the Apple Fall from the Tree? Static Versus Dynamic Theories Predicting Intergenerational Transmission of Convictions. En: Journal of Quantitative Criminology. New York: Setiembre 2010. Vol. 26, Issue 3; pg. 371.

Veras, R. (2009). Envejecimiento poblacional contemporáneo: demandas, desafíos e innovaciones. En: Revista Saúde Pública. Vol. 43. No. 3. Sao Paulo. Mayo/Junio del 2009.

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